Arresto domiciliario
Como una obra maestra del Engaño,Todo calzaba perfecto, el rush ahí
El aro allá, polvos de cosméticos repartidos
Ropas impregnadas con suculentos brillantes
Todo embutido y envuelto en un tafetán
Es obra maestra al paladar de una dama,
Aunque un trago amargo; sin duda.
Resalto entre el tumulto de tentaciones
Invito a rociar pesadez y juzgar al inocente…
Finalmente no pude defenderme ante tales pruebas,
Y aunque rogué por mi inocencia,
No sirvió para esclarecer las dudas,
Sumado a mí actuación que no fue de las mejores
Sucumbí como mechero de hipermercado
Sin otro salvavidas, ni apelaciones.
Quede condenado a vivir un suplicio.
Cumplo con la pena impuesta
Aun sigo pagando, con arresto domiciliario

